sábado, 14 de mayo de 2011

LA VERDADERA EVALUACIÓN EDUCATIVA

LA VERDADERA EVALUACIÓN EDUCATIVA

     El proceso evaluativo, requiere el mínimo conocimiento por parte de quienes son los protagonistas jurados de una masa, maleable, como son los estudiantes. De acuerdo a los entendidos en la materia, se estructura un proceso con fases evaluativas, que buscan reconocer las habilidades, hábitos de trabajo, actitudes y aptitudes sociales, y científicas, intereses y conocimientos en un área especifica. Sin embargo, puede pasar por alto las herramientas de conocimiento, de valores y predicaciones con ejemplo acerca de todo lo antes mencionado a tomarse en cuenta en el proceso evaluativo. En cualquier nivel educativo, existen debilidades educativas, que demostrando las deficiencias, y siempre recaen, en aspectos de conocimientos que debe mejorar el estudiantado. Sin importar las fases de la evaluación, el talón de Aquiles a conseguir, no es el del docente, son los mismos quienes expresan, que las deficiencias, en los resultados evaluativos aplicados, recaen en los estudiantes, y su “flojera”, o si no en el “sistema educativo”.
De acuerdo a lo antes planteado, la verdadera evaluación, debe comenzar, por la figura facilitadora de aprendizajes, porque si de debilidades se habla, se entiende que los recursos son limitados, el espacio, el calor, la falta de tanto, que todo aquel que está inmerso dentro del sistema educativo, puede hacer su propia lista. No obstante, siempre, es más fácil, dejar que se mejore el mundo mañana, y que lo haga otro, pero nada cambiará sino se comienza hoy, y por nosotros mismos. Es de preguntarse, a quien debe hacerse la verdadera evaluación, ¿acaso, el que toda una sección de 40 estudiantes este aplazada, no merece una revisión  quien  fue el facilitador del aprendizaje? ¿Quién es eje motivador en una clase, así la temática sea la más aburrida? ¿No se conoce  estrategias? ¿Solo se cumple la misión de repetición de la clase? Ni se inventa, ni se comete errores.
    Finalmente, es de reflexionar, y entender que la verdadera evaluación, comienza por el autor de la evaluación, quien  tiene el poder de evaluar, debe haber sido auto/co/ y entre otras formas, evaluador de sí mismo, y de rol que cumple, dentro del proceso educativo. Firmemente se cree, que si por nosotros mismos comienza el cambio, este simplemente ocurrirá, y si este cambio es para mejor, el resultado será el buscado.



Participante:
 Karla Herrera         
C.I. V.- 14.694.775


Mayo, 2011.

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